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martes, octubre 22, 2013

52 Semanas de Fotografías. 42ª. San Martín de Trevejo.

Con un poquito de retraso, puesto que ya avanza a grandes zancadas la semana 43, os dejo unas cuantas fotos de uno de los pueblos más bonitos de la Sierra de Gata (Valle de Jálama), donde además del castellano se habla una de las tres Falas de Xalima, el Mañegu.
San Martín de Trevejo: "Bien de Interés cultural con la categoría de Conjunto Histórico". Una joyita extremeña.
San Martín de Trevejo. Cáceres. España.
Recorre el agua las calles
late el vino en las bodegas
y el alma de los  mañegos
se transcribe en cada piedra.


Narci M. Ventanas

viernes, junio 21, 2013

52 Semanas de Fotografías. 25ª. Cáceres.

Plaza Mayor de Cáceres. España.

 EN LA PLAZA (Vicente Aleixandre)

Hermoso es, hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo,
sentirse bajo el sol, entre los demás, impelido,
llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado.

No es bueno
quedarse en la orilla
como el malecón o como el molusco que quiere calcáreamente imitar a la roca.
Sino que es puro y sereno arrasarse en la dicha
de fluir y perderse,
encontrándose en el movimiento con que el gran corazón de los hombres palpita extendido.

Como ese que vive ahí, ignoro en qué piso,
y le he visto bajar por unas escaleras
y adentrarse valientemente entre la multitud y perderse.
La gran masa pasaba. Pero era reconocible el diminuto corazón afluido.
Allí, ¿quién lo reconocería? Allí con esperanza, con resolución o con fe, con temeroso denuedo,
con silenciosa humildad, allí él también
transcurría.

Era una gran plaza abierta, y había olor de existencia.
Un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo,
un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano,
su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.

Y era el serpear que se movía
como un único ser, no sé si desvalido, no sé si poderoso,
pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra.

Allí cada uno puede mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse.
Cuando, en la tarde caldeada, solo en tu gabinete,
con los ojos extraños y la interrogación en la boca,
quisieras algo preguntar a tu imagen,

no te busques en el espejo,
en un extinto diálogo en que no te oyes.
Baja, baja despacio y búscate entre los otros.
Allí están todos, y tú entre ellos.
Oh, desnúdate y fúndete, y reconócete.

Entra despacio, como el bañista que, temeroso, con mucho amor y recelo al agua,
introduce primero sus pies en la espuma,
y siente el agua subirle, y ya se atreve, y casi ya se decide.
Y ahora con el agua en la cintura todavía no se confía.
Pero él extiende sus brazos, abre al fin sus dos brazos y se entrega completo.
Y allí fuerte se reconoce, y se crece y se lanza,
y avanza y levanta espumas, y salta y confía,
y hiende y late en las aguas vivas, y canta, y es joven.

Así, entra con pies desnudos. Entra en el hervor, en la plaza.
Entra en el torrente que te reclama y allí sé tú mismo.
¡Oh pequeño corazón diminuto, corazón que quiere latir
para ser él también el unánime corazón que le alcanza!


Vicente Aleixandre

viernes, junio 14, 2013

viernes, mayo 24, 2013

52 Semanas de Fotografías. 21ª. Familia.

Fotos de familia.



Rostros del pasado

Rostros del pasado
de ternura inviolable
y cándidas miradas.

Despertando al sueño
inaugurando la vida
mirando al futuro
ilusiones renovadas.

Fueron de piel y viento
risas en catarata
o estáticas estatuas
bellezas inmortales
dulce carne enamorada
pasión desenfrenada
buscando el horizonte
juventud emocionada.

Hoy ya sólo un recuerdo
sobre el papel ajado
para ojos que no os vieron
y tienen vuestras caras
o esperan vuestros pliegues
en procesión de vida y alma.

Narci M. Ventanas

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